Washington vuelve a vivir una Serie Mundial después de 86 años
Noticias MLB

Washington y 86 años de sequía en la Serie Mundial

En el béisbol, la distancia entre el éxito y el fracaso es de 5,08 centímetros. Es la diferencia en la que un bate conecta a una la pelota que puede terminar con un cuadrangular o con un elevado a los jardines. Así es este deporte: duro, arduo psicológicamente, severo. Una cita frecuente con la frustración. Así pasan las horas, los días, que de repente, se convierten en años, décadas… hasta que por fin un pequeño sorbo de felicidad le quita la amargura a la frustración y, por un instante, todo es alegría, regocijo, alborozo como en Washington que dejó 86 años de sequía sin vivir una Serie Mundial.

Este fin de semana el clásico de otoño engalana la capital de Estados Unidos, que desde el 7 de octubre de 1933 no sabía lo que era recibir este evento. Ese año, los Senadores cayeron 4-1 contra los Gigantes de Nueva York, que contaba con nombres como los de Mel Ott, Carl Hubbell o Hall Shumacher. Desde entonces, Washington fue desapareciendo paulatinamente del radar beisbolístico hasta 1971, cuando los Senadores, nacidos en 1961, se fueron a Texas. Los otros, se mudaron en 1960 para Minnesota para convertirse en los Twins.

En esos 86 años, que se traducen en 31.429 días, la historia del béisbol y del mundo ha dado un giro total. El primero vivió una evolución total. Aunque la única constante a través de los años, en la historia de Estados Unidos, ha sido la pelota, el progreso es inevitable. (Le puede interesar: Este dato sobre los Nacionales de Washington te volará la cabeza)

Cambios durante la sequía

En 1933, las Grandes Ligas contaban con 16 equipos, de los cuales, hoy por hoy, 10 se mantienen con la misma franquicia y en la misma ciudad (Yankees de Nueva York; Medias Rojas de Boston; Rojos de Cincinnati; Indios de Cleveland; Medias Blancas y Cubs de Chicago; Cardenales de San Luiz; Phillies de Filadelfia y Tigres de Detroit).

Otro de los cambios es el número de innings lanzados por abridores y relevistas, por ejemplo: de la rotación de abridores que tenían los Senadores en 1933 (General Crowder, Earl Whitehill, Lefty Stewart y Monte Weaver), todos terminaron con, por lo menos, diez juegos completos. De los cinco abridores de los Nacionales en este 2019 (Max Scherzer, Stephen Strasburg, Patrick Corbin, Anibal Sánchez y Erick Fedde) solo uno completó un partido, fue el zurdo Patrick Corbin.

Por su parte, la historia ha tenido momentos críticos, sublimes, de emoción y tristes. La Segunda Guerra Mundial era una chispa a punto de estallar, que muchos ignoraban; la Guerra Fría; la caída del Muro de Berlín; la explosión en la planta nuclear de Chernóbil; se reconoció el voto de la mujer como derecho humano universal; las torres gemelas aún no existían en el imaginario del arquitecto Minoru Yamasaki, quien para esa época cumplía 21 años; Neil Armstrong, el primer hombre en pisar la luna, recién cumplía dos; la India aún era una colonia inglesa, como Argelia, Camerún o Vietnam lo eran de Francia y así muchos sucesos que han quedado impresos en miles de páginas de periódicos y libros.

Aparición de los Nacionales

Todo esto y mucho más tuvo que pasar para que el béisbol volviera a ser el epicentro de la capital estadounidense. Ahora lo hace bajo otra franquicia, una que nació en Montreal (Canadá), que parecía irse a México y, que finalmente, en 2005 apareció a las Grandes Ligas bajo la denominación de los Nacionales de Washington, pero su andar dentro de la gran carpa tuvo momentos buenos, regulares y malos.

“Aquí tenemos a los Capitals, que ganaron la Stanley Cup”, dijo en charla con la MLB, Frank Howard, quien jugó con los Senadores entre 1965 y 1971. “También tenemos a los Redskins, quienes han ganado el Super Bowl. Pero nuestros equipos de béisbol nunca han contado con mucho éxito en la ciudad”, agrega el exbeisbolista. Y es cierto. En los últimos años, aunque han contado con temporadas ganadoras, los Nacionales no han pasado de la Serie Divisional, hasta este, en el que de manera monumental derrotaron a los Dodgers, favoritos, y a los Cardenales de San Luis, para dibujar una sonrisa inesperada en los fanáticos de Washington y acabar con 86 años de sequía en la Serie Mundial.

Jesús Miguel de la Hoz Saavedra

Twitter: @J_Delahoz

Queremos saber tu comentario